El municipio de Villanueva ha ganado reconocimiento internacional en el turismo por su posición geográfica debido a su cercanía el cañón del río Suárez y el cañón del Chicamocha, así como la preservación autóctona del patrimonio inmaterial de las técnicas ancestrales de construcción como; la tapia pisada, bahareque, piedra y madera.
En este sentido, el edificio representa una oportunidad para impulsar el crecimiento turístico nivel nacional e internacional. Desde este punto de partida la propuesta busca proyectar una pieza arquitectónica que se desenvuelva como un elemento escultórico que reposa, sin invisibilizar la naturaleza del lugar. Su masividad volumétrica se libera en el zócalo Público Cultural, haciendo referencia a la majestuosidad del paisaje del territorio donde se inscribe, logrando que se perciba que el volumen se suspende con ligereza. Por un lado, el tono rojo ocre de su volumetría intensifica su relación con la tierra y la piedra del paisaje, que revela todo el esfuerzo que otorga el uso de las artesanías del lugar.
